Ayer estuve cenando con los compañeros del máster de banca y finanzas y sus parejas ya que hacía un tiempo de nuestro último encuentro.

Como uno de ellos y su mujer son de México y llegaban ayer, me pidieron que reservase por la zona de Almagro que era donde se alojaban.

La verdad es que me las vi y me las deseé para reservar porque después de haber llamado a seis sitios diferentes y comunicarme que estaban hasta la bandera, al final encontré una mesa para 14 personas en el Columpio.

Este restaurante está regentado por el responsable del popular Le Coco, Esteban Arnaiz, que abrió las puertas de este espacio que quiere ser algo más que un restaurante: tu casa en el barrio de Chamberí. Un amplio y atractivo espacio que sabe a lo mejor de la vida: al Mediterráneo, al sol, a la felicidad misma. ¡Desayuna, come, cena y tómate unos cócteles en El Columpio siempre que te apetezca! Abierto todo los días, en horario ininterrumpido.

Cuando fui a reservar, me llamó la atención un detalle que me extrañó muchísimo: me pedían el número de la tarjeta de crédito para poder hacer la reserva. Como estaba un poco desesperado, sin dudarlo los introduje en el apartado destinado para ello e inmediatamente me mandaron la confirmación.

El tema era que para no dejarles colgada una mesa grande (más de 12 personas), tienen una política de reservas mediante la que te piden la tarjeta y te dicen que si no acudes y falla todo el mundo, te cargan inmediatamente 10 euros por persona, es decir 140€. Pensándolo detenidamente, el criterio tiene mucha lógica, ya que la mayoría de las mesas que había reservadas en el restaurante, eran de más de 12 personas, por lo que si te imaginas que en una noche les dejan colgadas dos mesas de 15 personas, les supone una pérdida de 900€ en una noche.

Nada más llegar, me presenté y pregunté por nuestra ansiada mesa y una de las camareras me acompañó con mucha educación y amabilidad hasta ella. Era una mesa muy grande ya que éramos 14 personas, pero estaba tan bien situada al fondo del local que desde el principio nos sentimos como si estuviéramos en casa.

Me gusto muchísimo la decoración del local diseñado por la arquitecta Marta Banús que se divide en tres ambientes con aire mediterráneo, plagados de aromas y recuerdos. Por un lado, la zona de barra, de esencia rústica, con utensilios y aperos tradicionales, mucha madera y vigas vistas en el techo. Por otro,  el salón comedor y la barra de coctelería con aspecto más chic y sofisticado, de inspiración de los años 20 con lámparas retro, grandes espejos y sofás tapizados en terciopelo de colores intensos. Y para acabar, una zona chill out de ambiente más relajado e informal, como de chiringuito de playa.Cuando llegó todo el mundo y después de las presentaciones, besos y abrazos, empezamos a ojear la carta que era muy variada, aspecto que nos gustó mucho a todos ya que además, todo tenía una pinta muy apetecible.

Tras una lucha interna entre varios platos, por fin nos decidimos. La idea era pedir 3 o 4 raciones distintas para picar  y luego que cada uno escogiese el segundo que quisiera.

Como éramos muchos, nos decantamos por pedir 3 raciones de cada plato. ¡Dicho y hecho!

De primero elegimos para compartir unas croquetas, una ensaladilla y unas berenjenas con miel. Las croquetas estaban buenísimas. Con una masa muy trabajada y delicada, pero con un profundo sabor a jamón ¡Simplemente excepcionales!

La ensaladilla también tenía un gusto muy agradable con un toque a pepinillo y bonito que le daba un sabor muy especial y fresco en la que resaltaba el tono sutil de la zanahoria y el punto ácido del pepinillo  ¡Maravillosa!

Y las berenjenas no se quedaron atrás. Estaban fenomenal hechas al horno, donde destacaba el espléndido aroma a miel y una testura muy delicada y a su vez crujiente. ¡Magníficas!

Para beber mientras llegaba la cena tenía ganas de probar el zumo de naranja y zanahoria, ¡y así lo hice! Para mí, uno de los más ricos que he probado nunca. ¡Fantástico! ¿El secreto? Tener todos los ingredientes muy bien mezclados y una testura grumosa que se podía notar perfectamente según lo ibas bebiendo. ¡Chachipiruli!

De segundo, como he comentado, cada uno pidió lo que más le apeteció, pero todos los platos que yo probé: el rodaballo con limón, la hamburguesa de buey y el bocata de calamares, eran espectaculares. Estaban deliciosos. El rodaballo era espectacular ya que la mezcla del limón, la patata y el pescado con un profundo sabor a mar merecieron todos los calificativos para destacarlo como impresionante. ¡Sí señor!

La hamburguesa también estaba muy rica donde la carne era de primera calidad y junto con el queso de cabra y el bacón muy crujiente, hicieron las delicias de todos aquellos que la pidieron.

Y el bocata de calamares, ¿Qué puedo decir de uno de los platos más tradicionales y castizos de Madrid? En dos palabras: ¿Increíble!

Otro detalle de su genial decoración que personalmente me encantó fue el columpio que tienen dentro. Si quieres que te sea sincero, me entraron unas ganas de tirarme por él para recordar mi feliz infancia, ¡locas!

De postres y copas se pidieron una tartaleta de limón, un coulant de chocolate, una tarta de queso con dulce de leche, unos cuantos browny, algunos tiramisú, varios Mojitos y algún que otro Clover Club (ginebra, limón y sirope de fresa).

Todo era formidable, destacando la tartaleta de limón, el mojito y el Clover Club. No lo había probado nunca y me fascinó: con una buena ginebra, mucho zumo de limón recién exprimido y un toque sutil que le daba el sirope de fresa, hicieron las delicias de un gran final.

Todo esto por el modélico precio de 32 euros por persona, lo que justificó, y con creces, que todo el mundo saliésemos muy, pero que muy contentos. Si no lo conoces.

¡Estás perdiendo el tiempo!

¡Venga!, Vete!, ¡y disfruta de uno de los sitios que está de moda de la capital!

 

Dirección: Calle Caracas, 10, 28010, Madrid, España

Teléfono: 91 378 75 12

Web: http://www.elcolumpiomadrid.com/

Email: info@elcolumpiomadrid.com

Aparcamiento: sí, calle Almagro

Terraza: no

Tarjetas: sí

Comida para llevar: no

Horario:

Abierto todos los días, de 9 am a 12 pm. y los jueves, viernes y sábado hasta las 2 am.Tipo de cocina: mediterránea
Precio medio: 25 – 35 euros por persona