El pasado fin de semana como era el cumpleaños de un gran amigo nos fuimos a celebrarlo sus amigos, hermano, padre, madre y yo a este formidable restaurante gallego.

Desde 1.966 han traído desde los distintos puertos pesqueros hasta Madrid el mejor pescado y marisco para que nuestros clientes disfrutaran de una magnífica gastronomía sin salir de la ciudad.

Nada más atravesar las puertas de la Trainera, lo primero que se te viene a la memoria son los recuerdos de los grandes puertos pesqueros de Galicia, con una impresionante barra de lado a lado repleta de las magníficas delikatesen del Atlántico.

Ese día nos colocaron en la major mesa de todo el restaurante: la mesa del “capitán pirate”, un reservado que está al final desde el que se divisa toda la parte Baja del restaurant pero en el cual podrás disfrutar ¡como lo hicimos! de una fabulosa comida.

Otra cuestión que me dejó maravillado de la Trainera es que pese a parecer pequeño desde la calle, el restaurante no lo es, ya que toda la planta de arriba es otro comedor con una capacidad como para 200 personas más.

¡Cuidado que vienen turbulencias!

De primero, pedimos unas gambitas cocidos, unos langostinos cocidos, un pulpo con cachelos, una ensaladilla rusa y un cóctel de gambas con caravineros y salsa americana. ¡Sensacional! Sencillamente, ¡para ponerse a llorar!

De Segundo, unos eligieron las delicias de merluza con gambas o el lomo de merluza a la marinera con gambas ¡incredible!, otros el rape a la Trainera ¡de primera!, los de más allá el exquisito lenguado a la Trainera ¡de locura! y los de más acá la lubina a la espalda con sus cachelitos, y hubo otros, como el padre de Josito que pese a haberse decidido por una suprema tortilla de merluza, al final se arrepintieron de no haber pedido lo que mi amigo Josito y yo elegimos, el “rey de la Trainera, el grandioso rodaballo ¡Que espectáculo! Un bicho de 1800 gramos que sin rechistar y disfrutando del maravilloso sabor a mar que tenía su grandiose y tersa carnecita. Obviamente, nada más terminar nos pusimos de pié los dos y nos acercamos para darle las gracias al bueno de Miguel y preguntarle por el secreto de este placer. Pues bien, no es otro que los rodaballos los pescan en el mar del Norte y nada más capturarlos, los meten enavión para llevarlos a Madrid, por lo que como diría el dicho ¡Fresquito fresquito, del mar a la mesa! ¡Sí señor!

Y cuando todavía no habíamos olvidado ese lujo, nos metimos de lleno con los postres ¡A cada cual más rico!. La verdad es que como teníamos serias dudas sobre cual escoger, tiramos por lo fácil pero más rico y para un buen gourmet como yo, ¡lo más correcto! Dos surtidos variados con todos los postres de la casa: la tarta de Santiago, la tarta de manzana, la ttarta milhojas con crema y nata, varios helados variados, una cuajada del norte, un flan casero ¡y lo major para finalizar una soberbia comida de cumpleaños! Un poquito de queso gallego Arzúa Ulloa  con membrillo y otro poquito del queso manchego Dehesa de los Llanos.

Y justo antes e traernos el champagne para brindar por el cumple de Josito y por nuestra Amistad, como invitación de la casa nos trajeron un formidable sorbet de limón hecho por ellos mismos.

¡Bocata di Cardinale!

La verdad es que da gusto ir a la Trainera porque el fabuloso trato y el gran cariño y amabilidad con el que te tartan en este sitio merece mucho la pena, ¡por eso es uno de mis favoritos en Madrid!

Dirección: Calle Lagasca, 60, 28001, Madrid, España

Telf. 1: 91 576 80 35

Telf. 2: 91 576 05 75
Fax: 91 575 06 31
Web: http://www.latrainera.es

Email: info@latrainera.es

 Tipo de cocina: gallega
Horario: abierto todos los días except los domingos
Precio medio: 60€ por persona