D’Altea es un Restaurante de esos para darse un buen homenaje y tomarse un rico arrocito acompañado de unas copitas en la terraza. El local es muy luminoso, amplio y agradable. La decoración esta muy cuidada, incluso tienen un pequeño jardín vertical en el interior. Nosotros comimos en la terraza y fue una gozada.
Mientras estaba escribiendo iba a decir que el servicio era lo mejor de D’Altea, pero he recordado la exquisita comida y me he metido en un gran dilemma interno muy complicado de resolver. Razón Por la que diré que el servicio es inmejorable y la comida ¡fantástica! Siempre estuvieron con una sonrisa de oreja a oreja y muy atentos para cualquier cosa que pudiésemos necesitar o detalle que ellos pudieran aportar. Nos aconsejaron de maravilla cuando fuimos a pedir , como era temprano, no nos pusieron ningún problema para decidirnos por varios arroces ya que éramos 5 personas y había dos preferencias. ¡Todo un detallazo!

A continuación os dejo la carta para que las papilas gustativas empiecen a salivar.

Nada más llegar al restaurante y recibirnos con una cálida sonrisa, nos empezaron a cuidar con una magnífica ensaladilla con tomate feo de Tudela que estaba para chuparse los dedos. ¡Mucho cuidado! porque es como las pipas, si empiezas, no acabas nunca! Y si os pasáis, no podreis terminar con todo ello ¡es una maratón!

Como teníamos bastante prisa porque había que volver al trabajo, resumimos todas las entradas en dos raciones: una ración de calamares y puedo decir con seguridad que son los mejores calamares que he tomado nunca. Además de que el rebozado era muy fino, estaban muy blanditos y jugosos. ¡Creo que tienen algún truco secreto digno de los mejores chefs de la cocina porque aquello no era normal!

Pese a que los calamares habían dejado el listón por las nubes, el pulpo era sensacional!

Y ¡por fin llegaron los arroces! El motivo fundamental de nuestra visita.Y cumplieron con nuestras expectativas ¡e incluso las superaron! Pedimos un arroz con verduritas y un arroz negro con sepia, rape y gambas. Nuestra enorme sorpresa fue cuando llegaron a la mesa. ¡Todo un homenaje a la vista y el paladar! El de verduritas era verde y el otro negro. Y como todos queríamos probar los dos, al mezclarlos era como un cuadro de Miró  con tonos negros, verdes, naranjas y amarillos. ¡Que delicia!

Y pese a que estaba un pelín duro ¡estaba riquísimo!

Pero aquí no queda todo!

De postres pedimos una tarta mousse de limón y una espuma de chocolate blanco con frambuesas. La espuma de chocolate blanco con frambuesas era muy ligera y delicada lo que unido a la mezcla del dulce chocolate blanco con la acidez de la frambuesa lo hicieron un plato que permanecerá mucho tiempo en mi recuerdo.

Pero ¡ojo con la tarta de limón! Venía presentada en un taro como los yogures de cristal que vienen con una tapa hace que su contenido se quede herméticamente cerrado. Y si nos encantó su presentación llena de colorido por la mezcla de la galleta María machacada, la mousse de limón y la suave crema pastelera que venía por encima de decoración hicieron que se mereciera varias buenas fotos ¡impresionante! Pero, ya no te quiero ni contar lo extremadamente rica que estaba ¡mumm! ¡deliciosa!

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A Restaurante DAltea Tenemosqueir Espuma de Chocolate Blanco con Frambuesas
En mi opinión D’Altea es un sitio 100% recomendable. Buen servicio, restaurante agradable y comida inmejorable. ¡No lo dudes y ve pronto! porque en restaurantesdeprimera D’Altea, ¡ya está!

DIRECCIÓN: C/ Goya 1, Majadahonda, Dirección: calle Goya 1, 28222, Majadahonda, Madrid, España

TELÉFONO: 91 679 58 80

Web: http://daltea.es/

Email: info@daltea.es

Aparcamiento: aparcacoches

Terraza: sí

Tarjetas: sí

Comida para llevar: no

Tipo de cocina: arrocería

Horario: cierran lunes y domingos por la noche

Precio medio: 25 – 35 euros/persona