El otro día estuve en El Qüenco de Pepa para celebrar el santo de mi madre y la verdad es que ¡me encanta!

Lo se, tenemos especial debilidad gastronómica por este sitio, pero es que Pepa es todo cariño y pasión por las cosas bien hechas. Eso fue lo que hizo en verano, al dar un lavado completo de cara a su restaurante del barrio de Chamartín. No esperes grandes elaboraciones ni espumas artificiosas. Su producto es producto con mayúsculas, y el recetario, el español de toda la vida. Un sitio fundamental si lo que quieres es comer bien sin grandes estridencias ni tortillas “desestructuradas.”

Son ya más de 25 años dedicados a las sartenes, pucheros y todo lo que rodea su particular visión del mundo gastronómico.

Nada más entrar al restaurant, te quedas maravillado con su exquisite decoración tan agradable y calidez de todo el servicio lo que unido al espléndido entorno que generan sus paredes de de madera lo hacen ser una sensación inolvidable.
El restaurant está dividido en dos Alturas. En la inferior está el comedor principal y la cocina donde con manos muy expertas Pepa cocina todas sus delicatessen donde el alimento estrella son sus verduras en todas sus variedades. En la planta superior está un Segundo comedor y una gran bodega con muchas variedades de vinos de todas las Denominaciones de Origen.
una vez introducidos, vamos a lo que vamos ¡a comer! y comer deliciosamente bien con un servicio por parte de todos sus camareros impresionante.
De primero pedimos un tomate, una ensaladilla, unas alcachofas con queso, un pulpo con pure de patata y una tortilla marinera. Todo para compartir y no discutir. El tomae tenía una pinta ¡fabulosa!. Un tomate Colorado Colorado que por lo menos pesaba 2 kilos ¡sí 2 kilos! y que tenía un sabor y testura ¡fabulosa! Nunca había probado uno tan rico. Las alcachofas conqueso estaban espectacularmente esquisitas. ¡Menuda calidad de la material prima! ¿Y la ensaladilla? ¡Una maravilla! Fresquita fresquita donde todas sus ingredients tenían un sabor ¡único!. El pulpo me encantó, tanto por su originalidad como por su grandioso sabor y calidad. Todo estaba como en pure donde destacaba el sabor al pulpo recién sacado del fuego de carbon. Y dgna de un gran final de entradas ¡la deliciosa tortilla marinera! No me preguntes que llevaba porque no tengo ni idea, lo único que sé es que la mezlcla del sabor, testura y amor con el que está hecha te hará sonar con ella ¡Una barbaridad!

De segundos elegimos los taquitos de merluza a la romana ¡que delicia! que eran excepcionales y de fantástica calidad, el lomo de vaca vieja que era tan grande que se salía del plato, pero estaba tan rico que lo único que pensabas era “Tengo que volver para comerme otro igual” Lo que más me impactó fue el formidable cuchillo que trajeron para partir la carne ¡menudo tamaño ¡Así cualquiera! Era como el que utilizan los carniceros. ¡Imagínate! Mi padre eligió unas chuletitas de lechal que eran de auténtico corderito lechal y con un sabor magnífico y mi madre y mi hermana compartieron una ventresca que también estaba muy rica, pero entre que no tenían ya mucho hambre y que estaba un poco grasienta, no se la pudieron terminar.

De postre unas frambuesas con chocolate ¡para morirse! Y una tarta de queso que estaba muy buena de sabor, aunque quizá un pelín mazacota.

¡Lo dicho! Si quiees disfrutar de una excelente verdure junto a una fabulosa material prima, al Qüenco de Pepa tienes que ir!

¿Y todo por qué? Porque toda la verdure que utilizan para sus elaboraciones sale de su propia huerta donde por ejemplo, utilizan los semilleros para los tomates que utilizaban hace 50 años sus padres.

Dirección: calle Henry Dunant 21-23, 28036, Madrid

Teléfono: 91 345 10 84/690805711

Web: http://www.quenco.com/

Email: quenco@quenco.com

Aparcamiento: aparcacoches

Terraza: sí

Tarjetas: sí

Comida para llevar: no

Horario: cerrado los domingos

Tipo de cocina: española

Precio medio: 50-60 euros/persona