El pasado mes de octubre estuve comiendo con mi familia en La Castañal, un sitio en el que se respira aires gallegos por los cuatro costados. De hecho, me recordó mucho a mi restaurante favorito de Santander, el Marucho, porque la decoración y el local se parecen un montón: sitio muy pequeñito, con un ambiente y decoración marinera donde las haya y ¡como no! En esta casa ¡los reyes son los bichos!. La materia prima es de gran calidad ya que se trae a diario directamente de las lonjas del Grove y Moaña.

Con buenos precios, ambiente familiar y productos auténticamente gallegos, este pequeño restaurante se ubica en la zona de Tetuán. Pequeño y con decoración de taberna marinera, La Castañal ofrece platos como arroz con bogavante, vieiras, bogavante a la plancha, lacón con grelos, cocochas con almejas o almejas marinadas. La tarta de queso, la tarta Santiago y las filloas rellenas de crema son tan típicas como solicitadas. Buena cantidad de referencias de vinos gallegos.

Mientras tomamos la cerveza esperando a que viniera el dueño para contarnos lo quetenían de original ese día, para entretenernos nos pusieron un platito de bígaros ¡Que ricos! ¡Cuantos recuerdos a mi infancia!.

¡Ya sabes! Si quieres comer muy buen marisco y a precios razonables, esta es una de las direcciones que debes apuntar. ¡Y reserva con tiempo si no quieres quedarte sin mesa!

Nada más llegar, lo primero que hicimos es pasar por la barra y ver en el escaparate de mariscos que era lo que daba el mercado ese día, ¡y estábamos de enhorabuena! ¡A gusto del consumidor!.

Para compartir pedimos una empanada rellena de bonito y un pulpo a la gallega. Ambos platos no valían un pimiento ya que la empanada era fina fina y con poco relleno además de estar un poco quemada y el pulpo estaba duro y sin sabor.

 

¡Pero bien que nos resarcimos! Ya que de segundos elegimos un centollo, cuatro nécoras, unos percebes, unas vieiras y un sargo a la bilbaína. ¡La cosa va tomando otro color! ¿A que sí? ¡Mira mira!

 

El centollo estaba delicioso ¡sólo sabía a mar! Y tenía carne hasta en la punta de la uña. ¡Sí señor! Las nécoras tenían un sabor mucho más delicado que el del centollo, pero si cabe aún ¡más rico! ¡Que maravilla!

 

Y los percebitos, ¡para ponerse de rodillas! Saladitos y con mucho sabor a mar, lo que unido a su tamaño tan acertado hicieron de todos estos placeres, ¡un comienzo genial! Las vieiras también estaban muy frescas y con un gusto especial muy sabroso, ¡pero ojo! ¡aquí no llega el final! ¡Todavía no habíamos terminado! Y raudo y veloz llegó el sargo ¡parecía que estaba vivo! ¡Menudo bicho! Menos mal que fueron bondadosos conmigo y me ayudaron un poco. Con un profundo sabor a mar unido a recuerdos a roca, como caracteriza al sargo, y con una testura tersa pero muy jugosa, hicieron los honores a una ¡comida sensacional!

Menos mal que nos dieron un cuarto de hora para decidir los postres, ¡y sobre todo! ¡hacer hueco en nuestros estómagos! ¡porque estábamos a reventar! Pero aún así, pedimos para compartir una filloa de crema que estaba exquisita ya que la filloa era muy fina y delicada, lo que unido a la suave crema, le daba a todo en conjunto, ¡un toque espectacular!¡Como Dios manda! ¡Las buenas celebraciones siempre terminan bien!

Todo esto con una botella de agua con gas, cuatro  Coca Colas, cuatro cervezas y una copa de vino blanco Albariño, por 50 euros. ¡Sí, habéis leído bien!

¡Ya sabeis! Si alguien quiere comer buen marisco sin tener que dejarse un ojo de la cara, ¡a la Castañal tiene que venir!

Dirección: C/ Berruguete, 78, 28039, Madrid, España

Teléfono: 91 311 52 02

Aparcamiento: propio con aparcacoches

Terraza: no

Tarjetas: sí

Comida para llevar: no

Horario: cierra los domingos

Tipo de cocina: gallega

Precio medio: 35-50€/persona

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