El otro día estuve comiendo con un amigo en este restaurante de la mítica calle de Alcalá y salimos muy contentos.

Muy buena cocina, exquisitos platos de carne y pescado y estupenda atención en un ambiente muy agradable.

La decoración es cálida y pese a haber muchas mesas, gracias a su magnífica distribución no había mucho ruido. Además el trato del personal es muy amable y atento.

Nada más entrar nos preguntaron que si teníamos una reserva, contestamos que sí,  y tras revisar el libro de reservas, nos indicaron que teníamos la mesa preparada en el comedor de abajo. Pero, según íbamos siguiendo al camarera que nos iba a indicar nuestra mesa, nos dimos cuenta que para bajar había un montón de escaleras, por lo que  les pedimos el favor de si nos la podían cambiar por una de las de arriba. No hubo ningún problema.

Para beber elegimos una Coca Cola 0 y una botella de agua mineral y nos pusimos a revisar la carta que era muy amplia.

De primero, nos decidimos por los pimientos rellenos de bacalao que venían fenomenalmente presentados y estaban muy ricos y un pulpo a feira que me sorprendió gratamente por lo blandito que estaba y el toque tan especial que le daba el pimentón picante y el puré de patata ¡exquisito!


De segundo mi compañero eligió el steak tartar que estaba buenísimo y yo pedí unos huevos fritos con patatas y chistorra, pero al minuto de pedirlos vino una señorita muy amable que me dijo que como teníamos una reserva con el 40% de descuento en carta sin bebidas, teníamos que comer primero y segundo para que se pudiera aplicar ese descuento. La verdad sea dicha, que los huevos estaban entre los primeros y los segundos y no sabía a que pertenecía cuando los elegí.


No hubo ningún problema para cambiar el segundo, ya que como yo le había echado un vistazo a la carta en casa, me había quedado con la idea del entrecot con patatas fritas y pimientos de Padrón, que no sé como estaban los huevos, pero el entrecot con su acompañamiento, ¡eran una maravilla!. El entrecot en su punto y delicioso, las patatas como a mí me gustan (poco fritas y gorditas) y los pimientos de Padrón estaban estupendos, como bien dice el dicho: unos pican y otros no, pues estos picaban y a rabiar. Ahora no me extraña ni un pelo, porque el rabo de los pimientos era retorcido en forma de tirabuzones.


DE postre tras haberle dado varias vueltas a la carta, nos decantamos por un tiramisú con gelatina de café al estilo Alcalá 35 y un coulán de chocolate con helado de vainilla. El tiramisú venía presentado de forma muy original como si fuera una bola de nieve manchada con café y con la gelatina de café encima que le daba un toque especial y ¡muy rico!. ¡Estaba de muerte! El coulán de chocolate negro con helado de vainilla tenía un toque genial gracias a la mezcla del sabor amargo del chocolate negro y el dulzor del helado de vainilla ¡os lo recomiendo 100%!


Otro detalle a tener en cuenta es que preparan comidas y cenas para grupos.

Y lo mejor de todo, ¡comimos fenomenal con una extraordinaria relación calidad precio al lado del Retiro y de la Puerta de Alcalá, miralá miralá!

 

Dirección: Alcalá 35, 28014, Madrid, España

Teléfono: 91 523 25 70

Email: info@lachulapa.com

Aparcamiento: plaza de la Independencia y calle Velázquez

Terraza:  sí

Tarjetas: sí

Comida para llevar: no

Precio medio: 25-35 euros/persona