Si hay una cosa que tenga clara en el mundo es que a la hora de comer, hay un ingrediente secreto que marca la diferencia y hace que todo esté siempre mucho más rico, el cariño. Sí, puedes pensar que estoy loco, pero no falla nunca. No me digas que esas especialidades de tu madre como Esos calamares en su tinta que están para chuparse los dedos o las espectaculares croquetas de jamón y huevo con una bechamel suavecita suavecita o esa tortilla de patata con cebolla bien cuajadita que añoras todos los domingos que no la comes, o esos guisos de la abuela, están en otra dimensión… Está clarísimo, la diferencia entre algo cocinado con cariño, a cuando simplemente está cocinado, sin más, es sideral. Y justo de esto sabe un montón los protagonistas de hoy: la familia Mulinacci, romanos de origen y con un proyecto que precisamente, este miércoles 26 de septiembre, celebra su primer aniversario.

La historia de cómo surge la Lasagna di Patrizia es muy curiosa, ya que esta familia nada tenía que ver con la hostelería. De hecho, ellos cocinaban lasaña en su casa para amigos, que fueron los que animaron primero con la idea de lanzar un take away, y más tarde con el apoyo de sus hijos, a abrir este coqueto restaurante.

Pues bien, con todos estos antecedentes, el viernes pasado estuve con mis tías comiendo en esta lasagnería al que había intentado ir durante todo un año, pero por un motivo u otro, mis planes se habían estropeado.

Pero, erre que erre, ¡lo he logrado! Y sinceramente, si te gusta la lasaña, ¡vas a salir encantado! Porque ¡es la mejor lasaña de todo Madrid!

Y razones le sobran: una cocina en la que prima el cariño y el gusto por lo bien hecho, un sitio tranquilo y muy agradable y un trato muy amable a la vez que simpático y servicio muy atento y rápido.

Nada más llegar, nos recibió el dueño con una sonrisa de oreja a oreja y nos estuvo contando que todo lo que se hace allí, lo elabora su mujer, Patrizia, día a día, por lo que la materia prima es de primera calidad. Además nos contó que ellos aplican el descuento del Tenedor a todos sus platos, sin necesidad de tomar un primero y segundo o segundo más postre, aspecto que les honra, dejando muy claro que para ellos lo primero es la satisfacción del cliente. Y esta atención por el cliente sobresale sobre todo lo que ellos hacen.

La carta está compuesta por cinco entrantes, cuatro lasañas y dos postres. Nada más, pero ¡ni falta que les hace! porque todo, absolutamente todo ¡está de muerte!

Nosotros nos decidimos por una burrata con rúcula y tomates secos que era espectacular. Tenía una cremosidad tal que se deshacía en la boca Y con ese toque tan especial que le da el tomate seco a los platos italianos ¡era genial!

De segundos mis tías compartieron una sinfonía de lasañas, dentro de la que venían cuatro medias lasañas, que son todas las que componen la carta, a saber: la lasaña clásica, la de verduras, la de gorgonzola y la del mes ¡Menudo espectáculo!, que en este caso era de boletus, longaniza, scamorzza y calabacín, con la base de tomate, mozzarella y una suave y delicada casera bechamel que en la boca ¡trazaba que da gusto!.

En cambio yo elegí la de gorgonzola que tenía una pinta ¡soberbia! Y la verdad es que ¡no me equivoqué ¡ gracias a que el fabuloso  jamón ahumado estaba magníficamente acompañado por el profundo sabor de las espinacas y las increíbles nueces de Macadamia, todo ello muy bien mezclado con el tomate, la mozzarella y un estupendo gorgonzola que le daba a todo el conjunto un sabor ¡espectacular ¡Sí señor!!.

La lasaña clásica era ¡sencillamente superior! ya que el mimo y cariño que le ponen esta pareja de italianos a todas sus elaboraciones le da un carácter ¡fenomenal!. De hecho, la lasaña de verduras era soberbia. Es más, por muy difícil que parezca, se diferenciaba con claridad un profundo sabor a berenjenas, espinacas  y calabacín, con lo que el disfrute era ¡rotundamente guay!

Y la lasaña del mes, aunque la mezcla puede resultar extraña de oídas, estaba muy, pero que muy ¡rica! Quizá el toque secreto fuera añadirle más cantidad de boletus que de longaniza para no disfrazar eltoque tan especial que le daban los boletus a todo este conjunto ¡monumental!

Pero, ¡ojito ojito! que todavía no hemos llegado al final de este breve, pero intenso  viaje por la magnífica comida italiana, ya que de postre nos trajeron un sensacional y bonísimo tiramisú servido en un minúsculo platito. Lo primero que destacaba al primer bocado era su gran cremosidad gracias al abundante mascarpone y el esponjoso bizcocho. Justo por detrás, se percibía un profundo y riquísimo sabor a café y aquí ¡sí que sí! el toque del chef ¡unos fideos de chocolate negro por encima! ¡Mumm que rico! Lógicamente, ¡digno de un gran final!

¿Y cuánto nos costó todo este festín? Pues siendo sinceros, este banquete por 22€ por persona nos pareció una maravilla. ¡No te lo puedes perder!

Amantes de las lasañas, ¡ya sabeis! Si quieres disfrutar de una estupenda lasaña ¡a la Lasaña di Patrizia teneis que venir!

Dirección: Calle Atenas 2, 28224 Pozuelo de Alarcón, España

Teléfono: 918339432

Web: lasagnadipatrizia.com

 

Horario: de martes a sábado desde las 13:00 hasta las 15:30 y desde las 21:00 hasta las 23:30 y los domingos de las 13:00 hasta las 15:30

Tipo de cocina: italiana

Precio medio: 20-25€/persona