Petit Comité-Gran Comité es un restaurante gourmet con encanto situado en el centro de Madrid. Desde que en agosto de 2011 abriera sus puertas se ha hecho un hueco en el panorama gastronómico de la capital, ofreciendo un espacio acogedor donde reunirse para comer, cenar, celebrar eventos de formato mediano y pequeño o disfrutar de un cóctel. Todo ello en un ambiente elegante y una atmósfera relajada.Pues bien, como había quedado a comer con un gran amigo que trabaja en la Gran Vía, me puse a mirar comentarios de restaurantes por la zona, y me llamaron la atención las bunas críticas de este restaurante, razón por la que decidí reservar aquí ya que además como justo a la semana siguiente era nuestro cumpleaños, nos servía para festejarlo con una maravillosa comida. ¡Y vaya manera de hacerlo mmás sorprendente!

El restaurante cuenta con dos plantas divididas en tres espacios. Decorado con un estilo bastante clásico, alterna paredes de ladrillo visto con otras blancas. En la primera planta se encuentran el comedor y un salón privado, que puede abrirse y unirse al comedor principal. En la planta baja están el bar, donde se puede comer de manera más informal o tomar un cóctel, y otro salón privado ideal para organizar eventos familiares o empresariales. Por lo que aquí ¡hay sitio para todo el mundo! Desde familias, amigos e incluso los que prefieren tomarse la primera copa tras una buena cena. Las sillas confortables, la música francesa de fondo y el espacio amplio entre las mesas consiguen un ambiente amable, acogedor y cómodo para disfrutar de la buena cocina en mejor compañía.
Y si con esto os creíais que os había contado todo, ¡que equivocaditos estábais! Al frente de su cocina se encuentra el formidable chef Javier Jáuregui, el cual es capaz de sacar auténticas joyas gastronómicas con una materia prima de primera.

Cuando empezamos a leer su carta nos metimos en un buen lío, y como no sabíamos qué decisión tomar, pedimos consejo al maitre, Mustafá El-Haloufi, el cual nos recomendó  el Caramelo crujiente de queso camembert con chutney de mango y salsa de frutos rojos, las croquetas caseras de Petit Comité (de boletus edulis, de rape y gambas y de queso azul con nueces) y el Pulpo a la parrilla sobre patatas al pimentón y espuma de espárragos blancos de Navarra y trufay por último con un toque sobresaliente el “Huevo poché sobre crema de foie con duxelle de hongos y patatas paja”

De segundos nos decidimos por el atún rojo de almadraba y el steak tartare.

Menos mal que habíamos pedido medias raciones de croquetas y del pulpo porque de lo contrario, ¡hubiéramos salido rodando!

Paso a contaros las descripciones de cada uno de estos manjares.

El caramelo de queso camambert con chutney de mango y frutos rojos estaba ¡absolutamente delicioso! ya que era una explo´sión de sabores dulces y, salados y ácidos increíbles, lo que justo a la exquisita testura que le daba el caramelo, ¡eran el mejor comienzo posible!

Luego llegaron las croquetas ¡que maravilla! el sabor era impresionante. ¡No sabría con cual de ellas quedarme! Si las de boletus estaban ricas, las de queso azul y nueces eran sensacionales y las de rape y gambas ¡de locura! ¡Y menuda bechamel! ¡Soberbia!

A continuación, llegó el plato estrella, el huevo poché sobre crema de foie con duxelle de hongos y patatas paja. Estaba muy rico, aunque quizá demasiado sofisticado.

Ahora eso sí, el pulpo que nos trajeron a continuación ¡era sencillamente fantástico! Estaba tan blandito y el toque picante del pimentón y la suave crema de patata, merecen el calificativo ¡un gran final!

Pero, ¡de aquí no nos vamos! Mientras esperábamos a los segundos, Felipe me contó que la decoración, como os he comentado anteriormente, estaba muy currada, pero la pena es que el local era un poco oscuro, aspecto con el que he coincidido con casi todos los amigos que han ido anteriormente.

No tuvimos que esperar mucho para que nos sirviesen los segundos platos. el atún era soberbio. Es más, simplemente con meter la punta del cuchillo se deshacían los lomos del atún y su sabor era sensacional donde se identificaba con claridad el toque que le daba la salsa de soja. ¡De 10!

El steak nos lo hicieron delante de nuestras propias narices a gusto del comensal. Fue muy gracioso ver al maitre con sus mil botecitos echando de aquí y de allá como si se tratase de una fórmula secreta. ¿El resultado fue magnífico! ¡Eso sí que era un volcán en plena erupción! Sin lugar a dudas ¡de matrícula de honor!

De postres, y después de volver a dudar mil veces, pedimos una tarta de queso y un coulantde chocolate negro con helado de vainilla.

Ambos eran impresionantes. La tarta de queso venía con una base de galleta ¡de las que soy un enamorado! con varias capas de queso, con un bizcocho muy ligero y con una mermelada de frutos rojos que era ¡digna de los mejores gourtmets! ¡Como yo!

¡Pero ojo al colulantcito! ¡Menudo bizcocho! y ¿el chocolate negro caliente? ¿Para chuparse los dedos de los pies! ¡Mummm! ¡Pistonudo!

Bueno ya sabes lo que siempre te digo, ¡repite, repite y vuelve a repetir! ¿Qué no lo conoces? ¡Estás perdiendo el tiempo!

Dirección: Calle Reina, 15, 28004, Madrid, España Teléfono: 91 070 93 03
Web: http://restaurante-petitcomite.com/

Email: contact@restaurante-petitcomite.comAparcamiento: calle Barquillo

Terraza: no

Tarjetas: sí

Comida para llevar: no

Horario: de lunes a sábados de 13:00 a 02:00

Tipo de cocina: francesa/Mediterránea

Precio medio: 30 – 40€/persona. Menú degustación: 50€