Con la primavera llega el deshielo, con él se cargan de agua los ríos y podemos disfrutar de uno de los mejores espectáculos que nos ofrece la naturaleza: las cascadas. Su imponente belleza, su fuerza y su valor paisajístico nos atraen mucho, pero precisamente parte de su valor reside en que no son fáciles de encontrar.
 

A continuación tienes 5 cascadas con mucho encanto en España y rutas de senderismo óptimas para conocerlas. Es muy importante que no te olvides de un buen calzado de montaña, mucha agua, un tempempié y sobre todo paciencia.
 
1.- Cascada de Colores – Isla de la Palma


Cascada de Colores – Caldera de Taburiente

El Parque Nacional de la Caldera de Taburiente es considerado el máximo exponente natural de la isla de La Palma y en su interior podrás encontrar un espectáculo como la Cascada de colores. Para llegar puedes dejar el coche en el parking al fondo del barranco de las Angustias o coger un taxi (unos 50 euros) desde ahí hasta el mirador de los Brecitos y afrontar el camino en bajada. Por cualquiera de los dos caminos el trayecto ronda las 3 horas pero no tiene pérdida ni zonas peligrosas.

A pesar de la duración y el esfuerzo, la caminata es fascinante, aunque es recomendable llevar, además de comida y agua, protector solar y gorra aunque el día no sea del todo soleado. Puedes ver más rutas para llegar a esta espectacular cascada.

Una vez alcances la cascada, con sus colores ocre, naranja, amarillo y verde, tendrás la sensación de llegar al jardín del Edén.

2.- Cascada de Soaso – Huesca


Gradas de Soaso / https://www.flickr.com/photos/xaviergp/

La ruta desde el valle de Ordesa hasta la cascada de Soaso, también conocida como “Cola de Caballo”, es una de las excursiones más populares de los Pirineos. Con el coche podremos acceder hasta la Pradera de Ordesa hasta finales de junio, en verano está restringido el acceso pero podremos llegar en autobús desde Torla.
Desde la Pradera hasta la cascada calcula unas 3 horas aproximadamente (de ida, luego otras tantas de vuelta) pero merece la pena. Se trata de una ruta con multitud de alicientes: cruzarás un par de bosques de abetos y hayas, una pista forestal y dos cascadas.
Finalmente llegarás a la Cascada de Soaso, un espacio natural de una belleza excepcional. El Río Arazas con el paso de los años ha ido generando, además de la cascada, unos escalones naturales que se conocen como las Gradas de Soaso. ¡Imperdibles!.
 
3.- Cascadas del Xiblu – Asturias


Cascadas del Xiblu en Teverga / https://www.flickr.com/photos/robertomolero/

Dentro del Parque Natural de Las Ubiñas La Mesa, en la parte asturiana de la Cordillera Cantábrica, hay una sucesión de cascadas conocidas como Cascadas del Xiblu.
Tienes 2 lugares para iniciar la ruta: la Focella, un conjunto etnográfico bastante bien conservado; o a Puerca, donde hay más aparcamiento para el coche y desde donde llegarás al maravilloso hayedo de Montegrande. Ambas rutas son ideales para niños ya que el único inconveniente es la parte final en la que se endurece el camino, pero al final sólo hay un desnivel de 150 metros. Puedes consultar las diferentes alternativas de rutas para alcanzar las cascadas.
Una vez llegue a las Cascadas del Xiblu comprobarás que no son las más grandes de Asturias, pero su entorno es espectacular y merecen la pena.
 
4.- Chorro Grande – Segovia


El Chorro Grande en el Parque Nacional de Guadarrama / https://www.flickr.com/photos/jexweber/

El Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama abarca buena parte del norte de Madrid y algunos pueblos de Segovia. Para llegar a la cascada del Chorro Grande tendremos que aparcar el coche en San Ildefonso, concretamente en una urbanización llamada Caserío de Urgel.
Desde ahí comienza una ruta muy sencilla, ideal para hacer con niños. Es una ruta muy concurrida pero no está señalizada y algunas de sus bifurcaciones no son muy evidentes por lo que es conveniente dejarse asesorar por otros senderistas que nos encontremos.
Después de caminar por un sendero que discurre entre pinos y robles nos encontraremos con un salto de agua de 100 metros que divide una pared de roca en dos. Es impresionante ver las cascada desde abajo pero también merece la pena subir a la parte alta por las vistas que tendrás desde allí.
 
5.- Cascada del Pitarque – Teruel


Nacimiento del Pitarque / https://www.flickr.com/photos/copepodo/

La Comarca del Maestrazgo, en su parte turolense, esconde una cascada que da inicio a un río: la Cascada del Pitarque. Desde el centro del pueblo con el mismo nombre hasta la cascada hay una ruta de unos 5 km aproximadamente con un desnivel muy suave. Merece la pena intentar disfrutar de la cascada con algo de soledad pero para ello habrá que madrugar un poco.
Te sorprenderá la belleza del camino y te encontrarás varias pozas pero ojo porque el agua está muy fría, ¡sólo para valientes!. Según te vayas acercando el sonido del agua te irá alertando de que te queda poco. Una vez llegues te encontrarás una joya de la naturaleza, una lugar donde parece que no ha llegado la mano del hombre, y comprobarás como el agua brota de las piedras con una gran fuerza. ¡Un espectáculo!.
 
6. Cascada de Pedrosa de Tobalina (Burgos)


Las prístinas aguas del Jerea, un afluente del Ebro que riega los burgaleses valles de Losa y Tobalina, forman una hermosa cascada fruto del salto de veinte metros que se produce en un cortado que parte el cauce del río. La poza que se forma y el frescor de sus aguas invitan al baño en verano. También se la conoce como cascada del Peñón, y se localiza en el margen derecho de la carretera BU-550, entre las localidades de Pedrosa de Tobalina y La Orden.

 

7.- Cascada del Aljibe (Guadalajara)


Muy cerca de donde las aguas del arroyo del Soto desembocan en el río Jarama, al noroeste de la provincia de Guadalajara, se localiza la cascada del Aljibe. Este doble salto de agua es uno de los más hermosos de la geografía castellano-manchega, situándose en el antiguo camino que unía Matallana con el Espinar y Campillejo, algunos de los pueblo negros más interesantes de la zona.

 

8.- Cascada Cola de Caballo, Monasterio de Piedra (Zaragoza)


En 1194, doce monjes cistercienses y un abad llegados desde la tarraconense abadía del Poblet fundaron este monasterio entre las abruptas sierras del Sistema Ibérico. Situado en el municipio de Nuévalos en la comunidad zaragozana de Calatayud junto al río Piedra, el monasterio se ubica en un bucólico entorno rodeado de bosques, lagos, cuevas, cascadas y saltos de agua. Su famosa Cola de Caballo es, con sus 50 metros de caída libre, una de las más altas y espectaculares de nuestro país.

Imprescindible: acceder al interior de la Gruta Iris desde donde tendrás las mejores vistas de la cascada Cola de Caballo.

 

 

9.- La Cimbarra (Jaén)


En las estribaciones de la cordillera de Sierra Morena se encuentra un paraje natural de gran atractivo paisajístico, La Cimbarra. Accesible desde el municipio jienense de Aldeaquemada, cuenta con una cascada de 25 metros de altura moldeada por la actividad tectónica y la acción de las aguas del río Guarrizas.

 
10.- Nacimiento del río Cuervo (Cuenca)


La provincia de Cuenca puede presumir de contar con un sitio único y de indudable belleza. Cerca de la Vega del Codorno, a unos 80 kilómetros de la capital conquense, se forman unas espectaculares cascadas que dan origen al río Cuervo, un subafluente del Tajo. Este manantial travertínico y su espectacular entorno serrano fue declarado Monumento Natural en 1999.

Sus aguas subterráneas salen a la superficie formando cascadas que se precipitan en las rocas y las tiñen de un verde manto de musgo. Este paisaje parece sacado de una leyenda fantástica de Gustavo Adolfo Bécquer.

 

11.- Pozo de los Humos (Salamanca)


En la atractiva comarca salmantina de los Arribes del Duero se enmarca una de las cascadas naturales más majestuosas del territorio castellanoleonés. Y es justo en este rincón de nuestra geografía, donde el río Duero ha modelado un paisaje de formas rocosas sorprendentes, con paredes de una verticalidad y una altura impresionantes, con gargantas escondidas y vertiginosos acantilados. El río Uces, afluente del Duero, se bifurca en este lugar formando una espectacular caída de agua de 50 metros que llamó la atención del mismísimo Unamuno. Las localidades de Masueco de la Ribera y Pereña comparten la cascada, y es desde estas poblaciones desde donde es más fácil acceder.

En este paraje natural, en el Pozo de los Humos, el río Uces salva un desnivel de más de cincuenta metros y en el salto forma una cascada preciosa, sobre todo en invierno, que es cuando su cauce es más abundante. ¿Cómo llegar? Tomando como punto de partida la ciudad de Salamanca, lo más aconsejable es ir por la SA-300 hasta la población de Vitigudino. Desde esta localidad se continúa por la SA-302 hasta Trabanca y, desde aquí, se sigue por una carretera local que conduce a Pereña de la Ribera.

 

 
12.- Nacimiento del río Mundo (Albacete)


Hay quién considera a este nacimiento como el más bello de un río en España. El Mundo es un afluente del río Segura que nace a unos seis kilómetros de la localidad albaceteña de Riópar, en los llamados Chorros del Río Mundo, una impresionante cascada producto del desbordamiento de las aguas subterráneas que manan de la cueva de Los Chorros. En primavera, se produce su famoso “reventón”, momento en el que el agua sale a presión de la gruta.

 

Y es que aunque España no es un país de grandes y caudalosos ríos, la verdad es que sí que existen algunos rincones extremadamente bellos e incluso íntimos que merecen la pena más de una escapada. ¿Te animas a descubrirlos estas vacaciones?

 
 
 
13.- El salto de Orbaneja del Castillo (Burgos)

El salto de Orbaneja del Castillo es uno de los grandes protagonistas del norte de Burgos. Se encuentra situado en el pueblo que lleva el mismo nombre, enclavado en el espectacular “Cañón del Ebro”. El río que se desprende de esta cascada nace en la “Cueva del Agua”, atraviesa la población y, antes de desembocar en el Ebro, se despeña en una pequeña pero inaccesible cascada que deja al descubierto una panorámica inolvidable. La mejor época para la visita es durante el deshielo.

 

14.- La cascada del Purgatorio (Rascafría)


Se trata de uno de los lugares preferidos por los excursionistas madrileños. Hablamos de Rascafría, en la Sierra Norte de Madrid, que en cualquier estación del año sus rincones ofrecen mil y unas rutas para disfrutar de paisajes maravillosos. Como el que os proponemos: una ruta espectacular que comienza en el Puente del Perdón, frente al Monasterio de El Paular, la joya del valle del Lozoya, y discurre por la ribera del arroyo del Aguilón. Un paseo precioso que discurre entre los murmullos de arroyos que crean saltos, pozas y piscinas naturales, hasta llegar a uno de los parajes más bonitos de la Sierra de Guadarrama: la Cascada del Purgatorio, dos saltos de agua que forma el arroyo del Aguilón.

 

 

15.- Salto del Nervión (Álava)


En el Monumento Natural del Monte Santiago, situado en el extremo nororiental de la provincia de Burgos, justo en su límite con el País Vasco, encontramos el espectacular Salto del Nervión. Con sus casi 300 metros de altura, en los meses de lluvia, su cola de caballo puede presumir de ser una de las cascadas más grandes y bonitas de nuestra geografía. Desde el Mirador del Nervión, construido en las inmediaciones del puerto de Orduña, disfrutarás de las mejores vistas.