Spice es el primer restaurante del mundo en el que los chefs son robots. Ubicado en Boston, Estados Unidos, Spyce está especializado en el “Bowl Food”, bols de comida rápida y saludable.

La idea surgió de cuatro estudiantes del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts), cuyo reto era reunir en un mismo espacio tecnología, cocina rápida y alimentos sostenibles de la mayor calidad. Y lo han conseguido con Spyce.

El inversor principal y asesor gastronómico del restaurante es el chef francés Daniel Boulud, propietario de restaurantes en Nueva York, Las Vegas, Palm Beach y Miami. Especializado en la cocina con verduras, Boulud se encarga de elaborar las propuestas culinarias junto a Sam Benson, chef que también trabajó en su restaurante con tres estrellas Michelin Café Boulud.

La alta tecnología y la alta gastronomía se unen en un combo ganador.

Cómo trabajan los robots en Spyce

El procedimiento es muy sencillo. Al entrar, una persona recibe al comensal y le dirige hacia las pantallas en las que podrá ver las opciones. Omnívoras, veganas, vegetarianas, pescetarianas, sin gluten… La variedad es inmensa, e incluso el cliente puede diseñar su propio bol. Todos los productos utilizados son locales y ecológicos, y el pollo es el único tipo de carne con el que cocinan. Esto se debe a que los dueños de Spyce apuestan por los productos sostenibles y no consideran la producción de carne un proceso de estas características.

Siguiendo con la preparación del bol, una vez elegido, el robot comienza su trabajo. Recoge los ingredientes crudos, los coloca en un wok y los cocina a más de 230 grados centígrados. En unos 3 minutos el plato está preparado, y un cocinero se encarga de darle el toque final y el diseño. El trabajo de los robots se realiza ante el cliente, como si de un showcooking se tratase.

¿Avance de la tecnología o pérdida de empleo?

El debate está servido. A raíz de este artículo me pregunto hasta qué punto la tecnología es capaz de sustituir el trabajo de un humano. Y si este avance es realmente necesario. Los creadores de Spyce prefieren no participar en esta discusión, ya que su objetivo es el de ofrecer cocina rápida, saludable y a un precio asequible (6,50€ de precio base).

¿Consideráis a Spyce un avance positivo de la tecnología? ¿O un paso hacia la pérdida del empleo en el sector de la restauración?