El sábado fuimos a celebrar el aniversario de mis padres a Urkiola Mendi, un restaurante vasco que tenemos al lado de casa y que no conocía, pero llevaba 5 años con ganas de ir, y siendo sincero, ¡un éxito absoluto!

Los orígenes de este restaurante están en las inmediaciones de Abadiño, Bizkaia. exactamente en el monte Urkiola, donde el padre de Rogelio, alma máter de este restaurante, trabajó como guarda forestal.

Rogelio presta especial mimo a la suya, la vasca, el producto es el protagonista indiscutible. Su experiencia, forjada desde sus comienzos en los fogones más humildes de restaurantes de toda España, y a base de prestar atención a los gustos y sugerencias de sus clientes, se refleja ahora en la autenticidad y la pasión que imprime en ‘su casa’ con las recetas de siempre pero en constante evolución, ya que en Urkiola Mendi, la carta está siempre en movimiento,  cambiando cada mes, según el mercado .

Se trata de un local muy chiquitito con 8 mesas como mucho, con mucha luz gracias al ventanal que da a la calle Agustín de Bethancourt en el que destaca la gran atención y trato cercano y amable del chef.  Por todas estas razones, Urkiola Mendi es el sitio ideal para las pequeñas celebraciones familiares en las que poder disfrutar de una exquisita materia prima de gran calidad en perfecta armonía y tranquilidad.

La gran especialidad es el bacalao en todas sus versiones: al pil pil, a la vizcaína, al club ranero y el de la casa, un bacalao al pil pil con pisto ¡que está de muerte!

Entre las carnes destacan los fabulosos callos y morros, al igual que el magnífico pichón relleno, ¡Todo un espectáculo para los sentidos!

Y si con todo esto nos quedamos maravillados, al ver como se desenvolvía el gran Rogelio Barahona en la cocina, con una sonrisa de oreja a oreja, te sientes como en casa. Da gusto conocer restaurantes en los que la gente te trata tan bien.

Y después de esta merecidísima introducción, pasamos a lo bueno ¡el ñam ñam!

De primeros pedimos unas anchoas a la bilbaína, una chistorra que estaba de lujo, unas croquetas de jamón y bacalao que ya están entre las diez mejores de todo Madrid, un revuelto de hongos que también estaba riquísimo y yo pedí otra de las grandes recomendaciones de la casa: el canelón lardo di colonata: un canelón con chipirón y tocino. ¡Menuda sensación! ¡Sí señor!

De segundos, como en casa nos encanta el bacalao, pedimos dos bacalaos a la vizcaína, uno al pil pil y otro de la casa y unos callos para mi padre. Yo que tuve la oportunidad de probarlos todos te diría que ¡a cada cual más rico! Desde luego el de la casa era impresionante gracias a ese toque tan especial que le daba el pisto a una salsa pil pil sabrosita. ¡Mummm! ¡Explosión de sabores! ¡Que fantasía!

¿Y los callos? Según dijo mi padre, ¡Eran extraordinarios! De los mejores que había comido en Madrid. Con una salsa picante y una testura muy fina y blandita, hicieron los honores ¡a una gran celebración!

De postre hubo un poco de discordancia ya que mi padre y mi madre se tomaron una copa, mi hermana nada, yo una pantxineta que era ¡puro placer! Recién sacada del horno, con un hojaldre muy fino relleno de una crema, todavía más delicada y con un profundo sabor a almendras, que se deshacía en la boca,¡impresionante!

En cambio, mi cuñado  eligió el goxua, postre típico del País Vasco, que como bien dice su significado, es un dulce muy rico (con esto ya te puedes imaginar ¡lo que te voy a presentar!) Se basa en un bizcocho emborrachado con un almíbar hecho con agua, azúcar y ron, al que se le añade la nata montada, y por encima una crema pastelera elaborada con leche, huevos, maicena, azúcar, canela en rama y piel de naranja o limón. ¡ No se te hace la boca agua! ¡ A mí sí! ¡Que maravilla!

Todo esto con tres bebidas por persona y un café por 250€, es decir, 50€ por persona. ¡Que gozada!

Y si a este magnífico banquete le añadimos el regalo que nos hizo el bueno de Rogelio (un libro de recetas hecho por él), sales pensando ¡muy pronto volveré!

¡Ya está en el listado de mis favoritos de Madrid!

¡Pero qué me estás diciendo! ¿No lo conoces? ¡Pues llama, reserva y a gozar!

Dirección: Cristóbal Bordiú, 52, 28003, Madrid.

Teléfono: 917555762

Web: http://www.urkiolamendi.net/

Aparcamiento: parking en Cristóbal Bordiú, 51 o Ríos Rosas, 47

Horario: Abierto de lunes a sábado en horario de almuerzos. Para las cenas, es necesario ser un grupo mínimo de 8 personas y reserva previa cualquier día de la semana.

Tipo de cocina: vasca

Precio medio: 45€/persona